La mejor manera de cómo arreglar una cremallera (Zipper) rota, bien facil!

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Este es uno de los artículos que muchos quieren tener a mano en muchas ocasiones, principalmente cuando una de nuestra ropa favorita se le dañan las cremalleras o el zipper como también se le llamada.

Las cremalleras han supuesto una verdadera revolución en la ropa. Puede decirse que han cambiado hábitos y costumbres ancestrales… Pero no todo son ventajas como la estética y rapidez para abrir y cerrar las prendas ¿A quién no se le ha roto alguna vez una cremallera?

Es relativamente frecuente que nos encontremos con el problema de que la cabeza que se encarga de cerrarla se sale por un extremo que estaba descosido.

O el caso que vamos a tratar hoy: la cremallera cierra aparentemente los dos lados de la prenda, pero enseguida se vuelve a abrir por la parte recién cerrada, con lo que nos encontramos con la cabeza de la cremallera uniendo ambos lados de la prenda… pero la cremallera abierta por los dos lados.

Esto suele tener una solución muy sencilla, no vamos a necesitar en principio cambiar toda la cremallera, ni siquiera la cabeza.

Nos bastará, en efecto, coger unos alicates con punta fina y apretar suavemente los lados de la cabeza de la cremallera.

A veces ocurre que uno de los lados se queda un poco abierto y es por eso que no mantiene engarzados los dos lados de la cremallera.

A veces, incluso los dos lados están un poco separados debido quizá a algún tirón que haya sufrido la prenda.

Debemos examinar bien la cabeza de la cremallera por si distinguimos si uno de los lados tiene mayor separación que el otro y en tal caso, bastaría dar un ligero apriete para cerrarlo un poco.

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No debemos pasarnos al apretar porque las cremalleras no suelen estar hechas con metales muy sólidos. A veces basta el más mínimo movimiento para que la cabeza se rompa. De ahí que insista he hacerlo con delicadeza.

Por supuesto, si hablamos de una prenda con cremallera cerrada, o sea que los dos lados siempre permanecen unidos por un extremo -como los pantalones-, deberemos realizar esta operación con la cabeza en el extremo inferior para que coincidan los dos bordes y después se cierren por igual. De lo contrario, la cremallera se quedaría “coja” o sea, que no coincidirían los extremos de ambos lados.

En las cremalleras abiertas, como las de cazadoras, no hay problema porque una vez apretada la cabeza, la engarzamos y ya podemos subirla para cerrar la prenda.

Tras este primer apriete, podemos fijarnos para ver si se ha corregido el defecto. A veces, apretamos por un lado y se nos abre el otro, con lo que deberíamos dar otro apriete algo menor a lado más abierto para que queden los dos exactamente iguales.

Y, normalmente, ya podemos usar la cremallera con total tranquilidad.

Se acabó lo de tener que tirar una querida prenda favorita o llevarla al sastre o costurera pagando un alto precio para conservarla… Ahora en un minuto tendremos la prenda en perfecto estado.

Para el caso que se nos haya roto la cabeza o que ésta se haya salido, debemos proceder de otra forma, pero es tema de otro post.

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Fuente: www.bricotallerdecarlos.blogspot.com

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